Categorías
Diario de Uno

Nuevos Días de Gloria

Pobre estúpido Whitman, le bastaba
con ver marcharse a su hombre, oh sí, quedaban con él
los arbustos y los pájaros y la democracia
y, claro, la añoranza, porque pronto volverían a estar juntos, a mí
sin intensidad, y destrucción y violencia ¿qué tengo? no tengo nada…
yo no sé construir y quien no construye está más solo que cualquiera
está más solo que los crotos, sucios y pajeados y la mayoría de las veces
borrachos y cada año
(no, qué digo cada año, cada segundo)
lamenta lo que no tiene y llora por dentro como un niño
como un niño que no sabe lo que le pasa pero intuye
que algo no está bien en ese adulto desnudo. Igual que él, servil a la fuerza, permanece en lo que humilla,
porque en el mundo no faltan metáforas visibles
de los humillados y ofendidos.
Pobre estúpido Borges con sus cosas
y con sus palabras, eternamente mejores…
Pobrecito como yo, siempre intentando
copiar a Jehová y que al sonido de su voz
(o de su letra escrita, mejor, más preciso,
porque siempre la escritura detalla, y la palabra oral delata)
crecieran, de sus palabras, cosas
como un adolescente que espera que se encarnen de la cama llena de esperma las chicas de las revistas.
Pobre estúpido Pessoa, ¿qué hemos de esperar de él?
Creía que era muchos, pero ¿qué infecto drogadicto no lo cree?
Ay, Pessoa, tarado, seguí abrazando las palabras.
Y a todos los demás, sigan amando a los poetas,
nada puede esperarse de ellos, y yo,
tan indirectamente hablo de lo que deseo que nadie
puede entender cuál es mi gloria.

Imagen: Fotocommunity

MAMIROCA

Por admin

Escritor y YouTuber 📚 🎬 #MAMIROCA en
@YouTube. NO compramos #Suscriptores, así que ¡SUSCRÍBETE!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *